S5 Actividad 2. Análisis y abstracción de información.


Tema: Influencia del entorno familiar en la conducta alimentaria.

Antecedentes


Los estudios realizados mantienen que la dinámica familiar y los factores socioculturales en relación con la alimentación son importantes para determinar la influencia que tiene el entorno familiar en la conducta alimentaria, dicha dinámica nos permite entender algunos de los problemas actuales de salud que giran en torno a los hábitos alimenticios.
Las persona tienen sus propias preferencias, rechazos y creencias respecto a los alimentos, y muchas son conservadoras en sus hábitos alimentarios. Se tiene la tendencia a aceptar lo que las madres preparaban, los alimentos que se servían en ocasiones festivas o los que consumían lejos de casa con amigos y familiares durante la infancia. (Latham, 2002). Los primeros hábitos alimentarios se adquieren en el hogar, tomando en cuenta los cambios económicos y socioculturales que se están presentando.
En la actualidad las familias han tenido que modificar sus dinámicas, ahora nos encontramos que cada vez más con  mujeres y hombres que se desarrollan en el ámbito profesional y al mismo tiempo son responsables del hogar, en esta situación deben compaginar ambas actividades y administrar el tiempo que asignaran a cada actividad, permitiendo así, modificar los hábitos alimentarios que con anterioridad fueron inculcados en su entorno familiar, la forma de interacción que tienen de igual manera ha cambiado, dado que es importante en los primeros años de vida la interiorización de estos hábitos y la relación familiar.
Esta investigación ayudara a identificar cuáles son los hábitos alimentarios que tienen las personas en la actualidad y la dinámica familiar en relación con dichos hábitos.






Marco teórico.

1.- Importancia del ambiente familiar
En relación con la alimentación, si bien las costumbres y hábitos se adquieren en el ámbito familiar, su evolución se ve afectada por los cambios que ocurren en el contexto social. Durante las últimas décadas, diversos fenómenos socioculturales, económicos y demográficos han introducido cambios en los patrones de alimentación y se han expresado en un nuevo perfil de salud enfermedad con un incremento notable de enfermedades crónico-degenerativas (Popkin, 1999). (García, 2008) La familia siendo el primer lugar donde nos desarrollamos y tenemos nuestro primer contacto, especialmente con la madre, tiene influencia en la conducta alimentaria, en las decisiones de los alimentos que se consumirán, marcando también el tipo de alimentación que se mantendrá durante la vida adulta, siendo esta sana o no. El funcionamiento familiar debe ser considerado importante ya que puede dar pauta a la aparición de trastornos alimenticios,
2.- conducta alimentaria.
La conducta alimentaria se define como el comportamiento normal relacionado con: los hábitos de alimentación, la selección de alimentos que se ingieren, las preparaciones culinarias y las cantidades ingeridas de ellos. En los seres humanos los modos de alimentarse, preferencias y rechazos hacia determinados alimentos están fuertemente condicionados por el aprendizaje y las experiencias vividas en los primeros 5 años de vida. En general, el niño incorpora la mayoría de los hábitos y prácticas alimentarias de una comunidad antes de esa edad. (Osorio E, 2002)
Esta es una entre muchas de las definiciones que se da para entender la conducta alimentaria, cada quien decide, elige y selecciona cuáles serán sus alimentos a lo largo de su vida, gracias al aprendizaje que hemos tenido desde edad temprana, a su vez, cada persona o integrante de una familia nueva, ayudara a otro ser a formar una conducta alimentaria  y  hábitos alimentarios similares o diferentes a los suyos, dependiendo del contexto en el que se encuentre inmerso.
Por otro lado podemos encontrar que las emociones tienen un papel fundamental en la conducta alimentaria, Debido a que las personas pueden no darse cuenta de los cambios en su conducta  alimentaria  como  consecuencia  de  los  cambios  en  sus  estados emocionales  (Macht  et  al.,  2004),  se  sugiere  a  los  especialistas  en  nutrición enseñar a los pacientes a identificar y regular sus emociones puesto que podrían estar  confundiendo  las  señales  fisiológicas  de  hambre/saciedad  con  dichos estados emocionales.  (Peña Fernández, 2015)



3.- Hábitos alimentarios.
¿Qué es u n Hábito? Es un mecanismo estable que crea destrezas o habilidades, es flexible y puede ser utilizado en varias situaciones de la vida diaria. Los hábitos conforman las costumbres, actitudes, formas de comportamientos que asumen las personas ante situaciones concretas de la vida diaria, las cuales conllevan a formar y consolidar pautas de conducta y aprendizajes que se mantienen en el tiempo y repercuten (favorable o desfavorablemente) en el estado de salud, nutrición y el bienestar.
Algunos de los beneficios que ofrece la formación de hábitos alimentarios son:
*      Prevenir desde las primeras etapas de la vida la aparición de trastornos y enfermedades vinculadas con la alimentación y nutrición, que se pueden manifestar a corto plazo y posteriormente en la edad escolar, adolescencia y hasta en la edad adulta.
*      Lograr que los conocimientos en materia de salud, nutrición y estilos de vida saludables sean adaptados al nivel de aprendizaje de los niños, las niñas, docentes y adultos significativos, para su aplicación en la rutina escolar, familiar y en la comunidad.
*      Formar rutinas que favorezcan una relación alimentaria sana y estimulen actitudes positivas de los niños y las niñas hacia una alimentación saludable.
*      Valorar y aprender las pautas de conducta y actitudes que contribuyan a estimular la protección y cuidado responsable de su salud integral.
*      Fomentar el bienestar integral y seguridad alimentaria de la familia y de cada uno de sus integrantes, especialmente los niños y las niñas (Istúriz)
Los hábitos, nos acompañan desde edades tempranas. Ayudar a formar hábitos alimentarios que sean benéficos para nuestra salud es fundamental ya que nos ayudaran  a prevenir aquellas enfermedades que se desencadenan por falta de estos, En casi todos los países, los factores sociales y culturales tienen una influencia muy grande sobre lo que come la gente, cómo preparan sus alimentos, sus prácticas alimentarias y los alimentos que prefieren. Sin embargo, los hábitos y prácticas alimentarias son rara vez la causa principal, o importante de la malnutrición. Por el contrario, muchas prácticas son específicamente diseñadas para proteger y promover la salud; un ejemplo es suministrar a las mujeres alimentos abundantes, densos en energía, durante los primeros meses después del parto. Es verdad también, que algunas prácticas alimentarias tradicionales y tabúes de ciertas sociedades pueden contribuir a deficiencias nutricionales en grupos específicos de la población. (Latham, 2002)


Referencias.

García, M. P. (Junio de 2008). Dinámica familiar y su relación con los hábitos alimentarios. Obtenido de :<http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=31602702> ISSN 1405-2210
Istúriz, A. A. (s.f.). Formación de hábitos alimentarios y estilos de vida saludables. Currículo de educación inicial., pp 336-337.
Latham, M. (2002). Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura. Obtenido de http://www.fao.org/docrep/006/w0073s/w0073s00.htm#Contents
Osorio E, J. W. (2002). Desarrollo de la conducta alimentaria en la infancia y sus alteraciones. Revista chilena de nutrición., pp280-285.
Peña Fernández, E. R. (2015). Las Emociones y la Conducta Alimentaria. Acta de Investigación Psicológica - Psychological Research Records, pp 2182-2194.



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